Los "atm" precursores PDF Imprimir
Escrito por Luis José Vigil-Escalera Quintanal   
Domingo, 10 de Febrero de 2008 16:30
ImageEn homenaje a Germán de Toro
Del boletín de la Exposición “EXFILANDALUS 2002” (Exposición regional de filatelia andaluza) celebrada en Córdoba del 11 al 19 de enero de 2003.
Artículo, Los ATM’s “PRECURSORES”
de D. Germán de Toro Rodríguez (†)
En estos momentos, cuando los sellos de expedición automática están ocupando el mayor porcentaje entre los signos de franqueo empleados en la correspondencia que se produce en España, es posi­ble que no se esté realizando su más adecuado coleccionismo, por lo cual resultaría conveniente enfocar con detenimiento el asunto, empe­zando por saber de que se esta hablando, ya que muchos aficionados desconocen su historia y progresión continua, tanto en lo postal como en lo filatélico.
El empleo de unos sellos con valor variable empezó en Madrid el año 1979, cuando tres maquinas del modelo SG 115 (E 001, E 002 y E003), fabricadas por la firma suiza FRAMA y manejadas exclusivamente por funcio­narios postales, expendían sellos poco vistosos y casi ilegibles, con fecha e indicación de la población, los cuales se usaron hasta 1980 de forma "experimental", como casi siem­pre ha sucedido con las expendedoras postales en España. En princi­pio, solo podían estamparse valores desde 000,0 (con un Único deci­mal, para ahorrar espacio y dejar sitio a un innecesario logotipo postal derecho) hasta 999,0. Nadie pensarla entonces en la necesidad de an­teponer asteriscos "protectores" a las cifras, de modo que estos no se añadirían hasta Agosto de 1992.
Teóricamente, tales efectos no necesitaban ningún tipo de matasellado por estar ya dotados de fecha, ser expendidos en máquinas no accesibles al público y solo para correspondencia certificada, lo cual explica su poco use y que la cantidad de ejemplares conservados en la actualidad sea reducida, pero sin embargo era posible su cancelación postal. 
 
El ano 1981 se modificaron los clises de impresión, y las tres maquinas existentes en Madrid cambiaron su numeración a C 005, C 006 y C 007. Al desaparecer el logotipo a la derecha, ya habla espacio suficiente para incluir más cifras (entre ellas el segundo decimal, que antes faltaba) de modo que los  franqueos posibles iban ahora del 0000,00al 9999,99, pero seguían careciendo de asteriscos previos.
El color de estas impresiones pasó de un lila violáceo al rojo ladrillo, muy acorde con la tinta que aún se emplea en las maquinas de franquear usadas hoy, una vez que estas han sido (mejor o peor) adaptadas al euro.
Por entonces, en Madrid y otras poblaciones se empezaron a utilizar además otras maquinas expendedoras (cuyo manejo tampo­co estaba permitido al público), que imprimían un clise diferente, donde el número de la maquina y el nombre de la población intercambian sus posiciones (lo de arriba, pasaba abajo, y lo de abajo, pasaba arriba).
Si bien existían maquinas numeradas del 001 al 081, solo se ins­talaron 79 unidades de esas nuevas maquinas FRAMA SG 115. Aun­que anteriormente no era así, estas expendedoras empezaron a fran­quear cualquier tipo de envío postal, pero esto sirvió de poco, pues ese año 1981 hizo el paseíllo en el ruedo de lo postal la firma EPELSA, revolucionando algunas ideas mantenidas hasta aquel momento.
Probablemente, muchos coleccionistas ignoraran de donde procede la sigla "EPELSA", que suele aplicarse genéricamente a estos efectos. El primer proyecto de estas balanzas BF-10C, de un coste próximo a los 140 millones de pesetas, de los que 77 eran financiados por el Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (C D T I), era pro­ducto de la colaboración mantenida entre dicho Centro y la empresa Equipo de Pesaje Electrónico, Sociedad Anónima (EPELSA), realizada con el fin de dotar at Correo Español de maquinaria con tecnología avanzada pero de fabricación nacional. Parece que Correos adquirió 325 unidades, con un coste total de 120 millones de pesetas, si bien quizá Ia mitad de ellas nunca fue provista del elemento etiquetador. Algunas unidades permanecieron como reserva, pues se averiaban con cierta frecuencia.
Después de 1981, y hasta 1993 (coexistiendo por ello con las pruebas de máquinas expendedoras extranjeras), nuevos modelos EPELSA, fabricados con la denominación BF-10C, iniciaron la expendición de efectos utilizables para el pago previo del franqueo. Al estar previstos para el uso inmediato pero también sin intervención del público presentaban Ia enojosa circunstancia, una vez impreso el fa­cial, de salir por separado de la máquina expendedora; es decir, el efecto postal suelto (con su adhesivo a la intemperie) y por otro lado el papel-soporte.
Los ejemplares producidos por las maquinas de este modelo tenían unas medidas externas de 73 x 27 mm. e iban situados longitudinalmente sobre un papel amarillo anti-adherente, de 30,5 mm. de ancho. Cada soporte estaba impreso en rojo y separado del siguien­te por unos 1,8 mm. Habiendo sido creado con los mismos criterios que los primeros modelos para las FRAMA SG 115, incorporaban solo un decimal.
Estas máquinas BF- 10C imprimían, en color negro y matricialmente, los datos de la fecha de crea­ción), su número de serie y el valor facial. Sin embargo, algunas expendedoras de Madrid y Barcelona incluían el nombre de la ciudad donde se usaban, y también ese dato se expresaba alguna vez por medio de un sello de caucho, colocado manualmente en el espacio vado situado en la parte superior central del sello.
Estas nuevas maquinas se regulaban por medio del B.O.C. núme­ro 37, del 2 de Julio 1981, en donde se decía "... se considerará la etiqueta referida como una variante del franqueo mecánico ..." Es pro­bable que Correos pensara entonces en la Gran Bretaña, donde inicial­mente se bautizó al sello postal como "label" (etiqueta), denominación que más adelante fue cambiada por una más correcta "stamp" (estampa, sello, estampilla, cuño), dejando el término "label" para los "sellos de tasa" (postage due labels), de amplia difusión en algunos territorios para el pago de los franqueos insuficientes, algo casi desaparecido hoy.
Seguramente, la contumaz "manía" española de apelar "etique­tas" a este tipo de efectos postales provenga de aquella denominación dada inicialmente por Correos, que imponía el encuadre de algo que era muy diferente y de distinto origen entre los franqueos mecánicos ya existentes por entonces. Reafirmándose en tal postura, el 4 de Ene­ro 1985 se publicaba una Disposición de la D. G. de Correos (Sección de Filatelia) del 28 de Diciembre 1984 (ivaya día que se escogió!) que indicaba:
"13. Etiquetas especiales expedidas por balanza franqueadora.
De conformidad con Ia propuesta de la Sección de Filatelia he dispuesto, que con motivo de la exposición filatélica "EXPOFIL IV", a celebrar en Puerto de la Cruz (Tenerife) durante los días 10 al 13 de enero funcione en dicha exposición una balanza franqueadora del modelo utilizado por nuestros Servicios, que podrá expedir etiquetas de los siguientes cuatro valores: 17 Ptas. (Tarifa Nacional), 42 Ptas. (Tarifa Nacional con derecho de certificado), 40 Ptas. (Tarifa Interna­cional) y 113 Ptas. (Tarifa Internacional con derecho de certificado). Las mencionadas etiquetas, que son una variante del franqueo mecánico llevarán impreso el nombre de la Oficina de Origen (Puerto de Ia Cruz), con Ia peculiaridad de que solo se emitirían los cuatro valores de franqueo referidos anteriormente y que, una vez adheridos a los envíos de correspondencia, se cancelarían con el matasellos especial au­torizado para la exposición, con el mismo procedimiento que se sigue con los sellos de franqueo. El Director general, Ramón Soler Amara."
Aunque el uso de los franqueos producidos por estas nuevas ma­quinas expendedoras nunca fue muy grande, como lo prueba la escasa cantidad de ejemplares conservados, por primera vez se empleaba un modelo especifico de soporte y se le distinguía de casi todos los demás por el hecho de incluir el nombre de la ciudad donde se utilizaría, Puerto de Ia Cruz. Debe suponerse que para las tres ediciones ante­riores no se solicitaron emisiones coma esta o quizás no se obtuvo Ia preceptiva autorización. También es probable que, hasta aquel momento, nadie hubiera pensado en que tales emisiones se podían realizar.
Se utilizó la maquina no 277, que debía estar en Ia reserva, pues no figuraba en una lista del stock de Correos del modelo BF- 10C difundida en Febrero de 1985. Como se ha visto, Ia Disposición de la D.G. no precisaba que las tarifas autorizadas eran ex­clusivamente para cartas normalizadas hasta 20 gr. de peso. Sin duda alguna, esta es Ia primera emisión de sellos autoadhesivos españoles de expendición automatica y carácter conmemorativo, aunque ninguna leyenda impresa los identifica como tales y la con­fusa redacción de Ia Disposición denotaba no ser todavía conscientes de que se estaba poniendo en marcha "algo nuevo", pero que había de adherirse a los envíos y ser matasellado "con el mismo procedimiento que se seguía con los sellos de franqueo".
A este respecto, poco tiempo después, el artículo 2° del Real Decreto 1810/1986, de 22 de Agosto, publicado en el B.O.E. 214, de 6 de Septiembre 1986, ya daría una nueva redacción al artículo 64.2 de Ia Ordenanza Postal, indicando: "El franqueo podrá efec­tuarse por cualquiera de los siguientes medios: Sellos de Correos sobres, tarjetas y cartas-sobre con sellos previamente estampados; impresiones de máquina de franquear; o en metálico mediante los sistemas de franqueo concertado al que pueden acogerse las Em­presas periodísticas, y de "franqueo pagado" para depósitos masi­vos de correspondencia." 
 
Se conoce que el total de ejemplares impresos en aquella pri­mera ocasión fue de 5.375, pero se ignora cuántos corresponden a cada uno de los cuatro faciales. Auque es la que tiene la mayor valoración comercial, no es difícil de encontrar ( al menos por las Islas Canarias), si bien normalmente sólo aparece pegada en los sobres especialmente impresos para recogerla, con el matasellos correspondiente.
Ese mismo año 1985, los organizadores de "Exfilna-85", eviden­temente insatisfechos con haber conseguido (por primera vez) una emisión postal dedicada a un certamen nacional de Filatelia (en forma de hoja-bloque, mas una "prueba oficial" numerada), así como una pareja de sobres entero-postales, que reavivaban un tipo de emisiones interrumpido muchos años atrás, obtuvieron también autorización para editar cuatro ATM's similares a los canarios. Esta vez se incluyó Ia mención "Exfilna'85" sobre Ia palabra "MADRID", y se expendieron del 18 al 27 de Octubre 1985 por medio de la maquina n° 283, otra que como la n° 277, no figuraba en Ia relación conocida meses atrás).
Debido a Ia subida anual de tarifas postales, que ese año se pro­dujo tardíamente el 26 de Junio (B.O.E. 167, del 13 de Julio), los facia­les autorizados en esta segunda ocasión fueron los de 17, 45, 47 y 120 PTAS, que se correspondían con las tarifas anteriormente autoriza­das para Puerto de Ia Cruz. Se conoce el dato de Ia cantidad expendida en Madrid, que fue de 3.387 ejemplares en total. Siendo una cifra inferior a la vendida antes en Puerto de la Cruz, suponía un fracaso evidente en la aceptación de estos ATM's por parte de los coleccionis­tas, hecho confirmado por su actual valor comercial, inferior al de la edición canaria.
El año 1986 comenzó con otras ATMs en Puerto de la Cruz, usadas del 20 al 23 de Febrero repitiendo los faciales de 1985 (aunque el cambio de tarifas de Junio 1985 las hacía nacer del todo inadecuadas) utilizando de nuevo la máquina n° 277, posiblemente luego mantenida allí hasta ser retirada en 1993, al poner en servicio las maquinas ET-CB. Incluían esta vez, además del nombre de Ia población, el rótulo "EXPOFIL V".
Se ignora la cifra que alcanzaron las impresiones de la cuarta emisión, utilizada el 5 y 6 de Julio en El Ferrol, con ocasión del Cam­peonato MUNDOBASQUET`86. En esa ocasión se emplearon dos maquinas diferentes: la n° 262, que estaba situada en La Coruña y la n° 70, que tampoco estaba en la lista aquí repetidamente citada. Quizá a causa del desinterés ya observado, solo se solicitaron los valores de 17 y 45 PTAS., (tarifa nacional y para extranjero).
Cuando se preparó Exfilna'86 en la ciudad de los Califas, las tari­fas escogidas fueron cuatro también, al ignorarse aquí lo que se hizo en Galicia unos meses atrás, pero pareció excesivo (el tiempo ha dada Ia razón) pedir los tipos de tarifa del año anterior en Madrid (las series completas costaban 229 PTAS.) y se optó por solicitar los valores de 7, 19, 48 y 51 PTAS (interior, nacional, extranjero y certificado nacional), que formaban series cuyo coste total era Únicamente de 125 PTAS.
La historia de los sellos autoadhesivos empleados en Córdoba entre los días 9 y 18 de Octubre 1986 usando tres maquinas EPELSA BE-10C diferentes es bastante rocambolesca y digna de estudio. Con notable trabajo (pues no había ninguna toma de tierra utilizable en el "Patio de los Naranjos" de la Mezquita-Catedral, lo que supuso resol­ver previamente por parte de Correos una inesperada problemática), se puso en servicio la máquina n° 5, que estaba situada en Córdoba capital. Esta maquina había sido la tercera de España, junto con la no 2 (Sevilla) y la no 4 (Madrid, ventanilla 46). La lógica inexperiencia de los funcionarios encargados de manejarla, pues esta maquina sólo se había utilizado para una expendición "normal" de efectos, pronto produjo una serie de fallos que impidieron su adecuado funcionamiento. El tiempo, muy lluvioso, tampoco ayudaba nada y quienes se interesaban por adquirir estos (para la gran mayoría) desconocidos sellos tenían que hacer equilibrios dignos de Pinito de Oro para adquirir unos efectos postales (que se quedaban pegados en cualquier parte) y adherirlos en un sobre o tarjeta con rapidez (pues al día siguiente ya no servirían), con objeto de que se los matasellase otro funcionario.
En vista de los problemas que la maquina n° 5 presentaba, se decidió traer otra desde la capital de España. Aquella maquina tenía el n° 214 y tampoco estaba en la lista mencionada. Resultó que esta llevaba colocado un rollo con el nombre 'MADRID" (ya se ha explicado que sólo en la capital y Barcelona los había con un nombre impreso), de modo que, antes de darse cuenta de ello y según el catálogo ANFIL, el día 13 de Octubre se expendieron algunos sellos procedentes de ese rollo, en cantidad y con faciales que se ignoran, pero como no estaba autorizado su empleo, los actuales poseedores (si es que existen) posiblemente procuraran no exhibirlos. Posteriormente, llegó la maquina n° 215 desde la cercana localidad de Lucena (otra que no figuraba en la lista) y se devolvió la "madrileña", utilizándose durante los pocos días que aún quedaban hasta la clausura de la exposición.
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Producto de errores o quizá por otros motivos, ya que estas máquinas podían expender cualquier valor facial hasta el límite de 9999 PTAS., se dice (inclu­so por el catálogo ANFIL) que existen ejemplares con faciales no autorizados, pero nunca se sabrá cuales ni cuantos, pues ni siquiera de los valores "legales" se co­noce la cantidad impresa debido a que desde la emisión MUNDOBASQUET'86 este control no se volvió a realizar o, al menos, no ha sido divulgado al público).
Rollos sin usar de esta emisión permanecieron en Córdoba du­rante bastante tiempo, aunque no servían después de la fecha de clausura de Exfilna-86 (18 de Octubre 1986), si bien no parece que fueran empleados después.
En 1992 se autorizo (por primera y única vez, cuan­do otros modelos de ex­pendedoras EPELSA y KLUSSENDORF ya esta­ban a punto de entrar en servicio), el empleo de sellos con cualquier valor facial, para ser usados en Barcelona, Bilbao, Granada, Madrid, Sevilla, Valencia y Zaragoza, los cuales llevaban el texto "EXPO. MUNDIAL DE FILA­TELIA GRANADA 92", de los cuales son escasos los ejemplares circulados.
Contra la opinión de algunos, que no otorgan a estos efectos pos­tales ni tan siquiera la todavía modesta consideración de "sellos automáticos de valor variable", por incluirse en ellos la fecha de su confección, todos los modelos que se realizaron desde 1985 hasta 1992 (la Ultima autorización se concedió en 1993, para EXPOFIL XII, Pero no llegó a ser usada oficialmente, porque se recibió en Puerto de la Cruz cuando ya había finalizado la exposición) son realmente "sellos", pues­ tenían unos valores y utilización claramente prefijados, y aunque su uso estuviera circunscrito a pocos días, igual ha sucedido con sellos de otros muchos países. Impresos previamente, o el mismo momento de su utilización, nada existe que —postalmente— diferencie a estas "etiquetas postales conmemorativas", de emisiones tan normalmente aceptadas coma las de "Cruz Roja Española", "Catacumbas", "Goya" o Colón".

©GERMAN DE TORO RODRIGUEZ 
Última actualización en Sábado, 23 de Febrero de 2008 00:42
 
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