CARNAVAL 2003 (I) / MARDIGRASS 2003 (I) PDF Imprimir
Domingo, 22 de Febrero de 2004 00:00
Los precedentes del carnaval de Cádiz se remontan a la segunda mitad del siglo XV donde los genoveses establecieron colonias en la bahia de Cádiz y junto a la actividad economica trajeron sus tradiciones y costumbres. La fiesta cobró fuerza en el siglo XVI,encontramos documentos de la primera mitad del siglo XVII que muestran el fuerte arraigo del carnaval gaditano, tanto, que obligaba a la iglesia a "dispensar" a sus feligreses en los días de carnaval, o a suspender los trabajos de reparación de los barcos en las atarazanas de Cádiz. De estos documentos se puede concluir que el domingo de don Carnal pese a las prohibiciones que se multiplicaron desde comienzos del siglo XVI era absoluto en Cádiz durante su reinado temporal, cada año, en los tres días previos al miércoles de ceniza. Pese a reiterados intentos de supresión, el carnaval terminó triunfando y en la segunda mitad del siglo XIX el Ayuntamiento acabó asumiendo la fiesta como propia de la ciudad, incluyéndola en su programa festivo y en sus presupuestos. Desde el año 1862, siendo alcalde Cádiz don Juan Valverde, la Corporación Municipal se convirtió en la organizadora principal responsable de las fiestas carnavalescas: se adornaban las calles, se organizaron desfiles, se establecieron diferentes puntos en la ciudad dónde centralizar la diversión, etc. Entre las celebraciones del carnaval en Cádiz, destacaban las "mojigangas" y las "comparsas", grupos de amigos que, vestidos de forma jocosa, y con letras satíricas y críticas, representaban, parodiaban, y cantaban por las calles poniendo en solfa al sistema establecido. Muy populares entre los gaditanos , sus críticas al poder provocaron determinados intentos de control por parte de la autoridad municipal, hasta que en el año 1884, siendo alcalde don Eduardo Genovés, se estableció la censura de las letras, y una rígida vigilancia en la calle sobre las agrupaciones carnavalescas. Por otra parte, ante el atractivo que las fiestas cobraron incluso para los forasteros, en los últimos años del siglo pasado se potenciaron los exornos callejeros, los desfiles de coches y carrozas, los "bailes de sociedad", etc. Estas fueron las características principales del Carnaval que traspasó el umbral del siglo XX. Durante nuestra centuria la ornamentación del Carnaval gaditano cobró un importante impulso de la mano de don Antonio Accame, maestro de la arquitectura efímera, que ponia el continente ideal para las agrupaciones que daban forma y letra "El Tío de la Tiza", Cañamaque, Suárez, etc. Tras el éxito popular de las celebraciones de Carnaval durante la Segunda República y la sublevación militar de 1936, a principios del siguiente año (Febrero de 1937) los rebeldes prohibieron por decreto el Carnaval en España. Aunque la prohibición se anunció temporal, tras terminar la confrontación bélica, los vencedores prorrogaron indefinidamente la proscripción de la fiesta. En Cádiz el carnaval quedó semicongelado y pese a las restricciones y a la vigilancia, en las fechas tradicionales de la fiesta se reunían los aficionados para, en los colmados y tiendas, a puerta cerrada, cantar las viejas coplas. La calamitosa situación de la ciudad tras la explosión de 1947, alguna que otra recomendación de "gente bien" y la presión popular propiciaron que desde 1949 se iniciara un tímida recuperación de las fiestas carnavalescas, aunque ocultando el nombre, prosperando, tras varios intentos, la denominación de "Fiestas Típicas Gaditanas". Así pervivió durante unos años, hasta que en 1967, utlizando como excusa razones climatológicas, se cambió incluso de fecha, trasladando las "Fiestas Típicas" al mes de Mayo. La recuperación de la democracia en España permitió también la restauración del Carnaval en sus fechas tradicionales, y desde el año 1977 la más popular y genuina fiesta gaditana volvió a recobrar todo el esplendor que la caracterizaba The precedents of the carnival of Cadiz go back to the second half of the XVth century where the Genoeses established colonies in the bay of Cadiz and close to the economic activity they brought his traditions and customs. The party charged force in the XVIth century, we find documents of the first half of the XVIIth century that show the strong rooting of the from Cadiz carnival, so much, that "it" was forcing to the church to "excuse" his parishioners in the carnival days, or to suspending the works of repair of the ships in the dockyards of Cadiz. Of these documents it is possible to conclude that Sunday of don Carnal in spite of the prohibitions that multiplied from the beginning of the XVIth century was absolute in Cadiz during his temporary reign, every year, in three days before Wednesday of ash. In spite of repeated attempts of suppression, the carnival ended up by triumphing and in the second half of the XIXth century the Town hall ended up by assuming the party as own of the city, including it in his festive program and in his budgets. From the year 1862, being a mayor Cádiz don Juan Valverde, the Municipal Corporation turned into the organizing principal person in charge of the carnival-like parties : the streets were adorned, parades were organized, different points were established in the city where to centralize the amusement, etc. Among the celebrations of the carnival in Cadiz, were standing out the "masquerades" and the "extras", groups of friends who, dressed in jocular form, and with satirical and critical letters, were representing, they were parodying, and were singing for the streets putting in sol-fa to the established system. Very popular among the natives of Cadiz, his critiques the power provoked certain attempts of control on the part of the municipal authority, until in the year 1884, being a mayor don Eduardo Genovés, the censorship of the letters was established, and a rigid alertness in the street on the carnival-like groups. On the other hand, before the attraction that the parties received even for the strangers, in the last years of last century the street exornos were promoted, the parades of cars and coaches, the " dances of society ", etc. These were the principal characteristics of the Carnival that penetrated the threshold of the XXth century. For our century the ornamentation of the from Cadiz Carnival received an important impulse of the hand of don Antonio Accame, teacher of the ephemeral architecture, that ponia the ideal continent for the groups that were giving form and letter " The Uncle of the Chalk ", Cañamaque, Suárez, etc. After the popular success of the carnival celebrations during the Second Republic and the military revolt of 1936, at the beginning of the following year (February, 1937) the rebels prohibited for decree the Carnival in Spain. Though the prohibition promised to be temporarily, after finishing the warlike confrontation, the victors extended indefinitely the proscription of the party . In Cadiz the carnival remained semifrozen and in spite of the restrictions and the alertness, in the traditional dates of the party the fans were meeting for, in the grocer's shops and shops, to closed door, to sing the old couplets. The calamitous situation of the city after the explosion of 1947, someone that another recommendation of " people well " and the popular pressure they propitiated that from 1949 one was beginning shy recovery of the carnival-like parties, though concealing the name, prospering, after several attempts, the denomination of " Typical From Cadiz Parties ". This way survivor for some years, until in 1967, utlizando as excuse climatological reasons, it changed even of date, moving the " Typical Parties " to May. The recovery of the democracy in Spain allowed also the restoration of the Carnival in his traditional dates, and from the year 1977 the most popular and genuine from Cadiz partyreturned to recover the whole brilliance that was characterizing her
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